viernes, 22 de julio de 2011

Comienza nuestro viaje. primera parada: Atlanta

De forma increiblemente precisa para lo habitual, conseguimos menternos todos: Santi, Lucas, Sara, papá y mamá más 4 maletones en el coche. A las 7:06 estábamos en camino al aeropuerto.

Mi primo Samule nos dió una ayuda enorme al recoger las llaves del coche nuestro en el aeropuerto y luego llevarlo a casa, lo que nos permitió un ahorro tremendo de taxi. No obstante tuvo su ingrediente "thriller": embarcábamos a las 9:15 y mi primo, literalmente, llegó al aeropuerto a las 9:15. ¿Pero qué son unas vacaciones sin emociones fuertes?

Ya estamos en el avión. Sayonara!

miércoles, 21 de abril de 2010

Las fobias en los niños

Hace un par de años nos percatamos mi esposa y yo que a nuestro hijo mayor le daba mucho miedo subirse a los ascensores. No era algo que siempre había sido así, sino que apareció sorpresivamente o al menos eso nos pareció.

Por supuesto, al principio pensamos que era una pataleta más propia del momento, pero nos dimos cuenta que la reacción permanecía a pesar del paso de los días y asociada siempre a los ascensores. Intentamos primero preguntárle qué le pasaba, que era lo que le producía miedo del ascensor pero la resuesta era siempre similar: sencillamente le daba miedo. Acudimos a explicarle con la mayor racionalidad posible, incluso por momentos nos desesperábamos y nos subíamos con el a los ascensores, pero siempre su reacción era de mucho miedo.

Dedujimos que era una fobia o, en todo caso, algo que desconocíamos como tratar correctamente.

Para resumir, todo empezó a encausarse cuando nos dejamos de ensayos y acudimos a un psiquiatra infantil en un centro especializado. Tuvimos primero un diagnóstico preciso y luego el inicio de un tratamiento de cuyos resultados estamos muy satisfechos.

Como cada caso es único no hace falta que hable del tratamiento, pero lo que si ha sido importante es entender en primer lugar que esto es una enfermedad como cualquier otra, como una gripe por ejemplo, y que tiene su tratamiento y se resuelve, al menos es lo que hemos vivido.

Hoy nuestro hijo está estupéndamente. El ascensor ya no es un enemigo intratable, no es tampoco un amigo incondicional, pero ya no pone las condiciones ni limita la alegría y libertad de mi hijo.

La información correcta y acudir a los profesionales adecuados ha sido un punto clave.

Un link de referencia: http://kidshealth.org/PageManager.jsp?dn=hsjdbcn&lic=194&cat_id=20265&article_set=45721&ps=304

sábado, 17 de abril de 2010

De nuevo operativo!

8 meses han pasado desde mi último post.

Como resultará aburrido ponerme a rememorar lo transcurrido hasta ahora, pasemos un tupido velo y continuemos adelante.

A partir de hoy retomo el blog con ánimos reforzados!

Si!